RUTINA DE ENTRENAMIENTO MÁS POPULAR EN EL MUNDO

Marcel Caufriez era un médico insatisfecho con los ejercicios abdominales comunes, sobre todo porque, según sus reflexiones, estos podrían generar problemas de incontinencia o afectar la calidad de las funciones sexuales.

Así que se fijó en la diferencia que hay entre la respiración que se hace con el diafragma y aquella que se realiza desde el área pélvica, entonces concluyó que con una rutina de entrenamiento que reduce la presión en el abdomen, el tono y la fortaleza de sus músculos centrales se ve favorecido.

Beneficios de hacer abdominales hipopresivos

Para comenzar, lo fundamental es tener una respiración consciente y cuidar la postura. El principio de esta rutina de entrenamiento se basa en que reducen la tensión en la zona del abdomen, esto gracias a que emplean el diafragma para ejercitar los músculos.

Y es precisamente este último punto, lo que los hace ideales para personas que tengan alguna dolencia física, por supuesto, hernias incluidas.

Una vez que aprendes la técnica básica y la pones en práctica, logras resultados en distintas zonas y funciones de tu cuerpo.

  • Reducción de la cintura, pero atención, porque esta rutina de entrenamiento. Por sí sola, no es milagrosa. Entonces deberás acompañarla de una dieta sana y baja en calorías.

  • Previene y mitiga los efectos de la incontinencia, sobre todo cuando las personas que la viven, son aquellas de edad avanzada. Unos buenos abdominales ejercitados con rutina hipopresiva, contribuirán a evitar las fugas de orina.

  • El sexo para ellas es mejor. La razón de este punto es que cuando se fortalecen las paredes del abdomen, también se obtiene un efecto parecido con la musculatura de la zona vaginal. ¿Qué significa? Mayor placer a la hora de la relación sexual.

  • Un abdomen fuerte, evita las malas posturas, con lo cual se evita también la aparición de hernias o debilidad en los músculos lumbares.

  • A los humanos nos cuesta respirar, pero no por alguna condición física, sino porque vivimos en una época en donde el estrés parece imperar. Entonces nos cuesta practicar una respiración de calidad. Una vez que avanzas en tu rutina de ejercicios hipopresivos, respiras mejor y oxigenas todo tu cuerpo con mayor eficacia.

Cómo hacer rutinas de abdominales hipopresivos de la forma adecuada

Cada repetición consta de respiraciones lentas hechas de manera correcta, inhalando por la nariz y exhalando por la boca. De hecho, estos ejercicios no consisten solo en la respiración, sino que incluyen la apnea para lograr los efectos que buscan.

El término apnea, es bastante común en personas que interrumpen su respiración durante la fase del sueño. Eso también sucede cuando haces rutinas de abdominales hipopresivos, solo que con una intencionalidad sana y definida previamente.

A continuación te mostramos cómo hacer ejercicios hipopresivos con varias técnicas:

Técnica básica:

  1. Párate con tus pies paralelos entre ellos.
  2. Flexiona tus rodillas vigilando de que no pasen por delante de la línea los dedos de tus pies, ahora pon tus manos encima sobre ellas.
  3. Busca guardar tu barbilla en tu cuello, como si intentaras empujar ligeramente hacia dentro tu caja torácica. Ahora aguanta la respiración durante 10 segundos entre cada fase de la respiración, es decir, tanto en la inhalación como en la exhalación.

Como su nombre lo dice, la técnica de esta rutina de entrenamiento es básica. Por tanto, su función principal es preparar el cuerpo para otras rutinas más complejas. De cualquier modo, puedes repetir este proceso durante 3 respiraciones antes de pasar a otro ejercicio.

LA RUTINA PARA MÚSCULOS MÁS GRANDES

Seguro que más de una vez has escuchado este par de palabras cuando se trata de rutinas de entrenamiento. La verdad es que este es un tema extenso, pero que se puede resumir como el proceso que atraviesan los músculos para aumentar su tamaño.

La forma más común de que esto suceda, tiene que ver con el levantamiento de pesas o con los ejercicios que implican máquinas.

Este proceso se explica de forma sencilla de la siguiente forma: una vez que comienzas con tu rutina de entrenamiento, ejercitas los músculos, con lo que logras un aumento en los impulsos nerviosos que generan la contracción muscular.

Los resultados no tienen que ver solo con el aumento de fuerza, sino con el aumento considerable en el tamaño de tus músculos. Si continúas haciendo esto durante un tiempo prolongado, se da una relación entre la síntesis de proteína y las respuestas de tu sistema nervioso, ¿el resultado? Músculos cada vez más grandes.

Digamos que los dos principales factores que intervienen en este proceso son la estimulación y la posterior reparación de los músculos. El primero de ellos, ocurre cuando realizas tu rutina de entrenamiento y contraes el músculo para responder al esfuerzo que te planteas.

Si haces una press de pecho, hay contracción. Si haces un curl con mancuerna, hay contracción. Así, cuando repites varias veces estas contracciones, generas un daño en tus fibras musculares. Y como el cuerpo busca reparar los daños a que es sometido, se da un crecimiento para compensar el desgaste y preparar al músculo para futuras situaciones similares.

RUTINAS DE ENTRENAMIENTO PARA LA HIPERTROFIA MUSCULAR

A modo general, los ejercicios indicados para este fin, son aquellos en donde se contraen los músculos frente a una resistencia determinada, por ejemplo, máquinas con peso, bandas elásticas cuyo uso implique un esfuerzo considerable, los conocidos press de banca y de bíceps, entre otros.

Las principales variantes de estos ejercicios para lograr la hipertrofia, tienen que ver con la cantidad de repeticiones, las distintas cargas a nivel de peso y los descansos que te tomes entre rutinas.

Proceso de hipertrofia

La reparación de la fibra muscular ocurre después del entrenamiento, mientras los músculos están en modo de descanso, esto porque se producen nuevas fibras musculares para ayudar a reemplazar y reparar las dañadas producto del esfuerzo físico.

Si lo piensas, es paradójico que para poder generar nuevas fibras, tengas antes que generarte un tipo de daño con tu rutina de entrenamiento, en este caso, controlado y bien planificado por un entrenador con experiencia.

 

La hipertrofia dependerá, entre otras cosas, de tu genética

Si bien es cierto que las rutinas para entrenar pueden ser similares, incluso idénticas, los resultados van a depender de un conjunto de variables, entre ellas la genética. Y es que la composición de cada persona es distinta.

Así como hay personas con mayor habilidad para las matemáticas, para los trabajos manuales o para ciertos deportes, también hay quienes logran la hipertrofia muscular con mayor facilidad. De ahí la importancia de que analices dos factores:

  1. Que tu rutina esté diseñada por un profesional que pueda ayudarte a planificar con base en tus particularidades genéticas
  2. La paciencia que deberás tener para realizar un análisis en frío después de cierto período ejercitándote. De nada vale apurarse, porque una lesión resultaría un obstáculo para que alcances tu objetivo.

Para ser más específicos, la forma y la longitud del tendón que ejercites, aunados a tu rutina de entrenamiento, serán claves. Por ejemplo: quienes tienen tendones más cortos suelen ver mejores resultados en un tiempo más corto. Lo contrario sucede con personas que los tienes más largos.

Esta es una zona particulamente compleja a la hora de notar resultados. Seguramente, más de una vez te has esforzado al máximo haciendo rutinas de entrenamiento para la zona inferior de tus abdominales, pero ni siquiera así, ves que haya cambios.

Antes de mencionarte algunas rutinas y particularidades de esta zona, queremos recordarte que un buen six pack depende antes que todo de una buena dieta y un buen entrenamiento general. Sin ella, te puedes mudar a un gimnasio para ejercitarte día y noche, pero no los verás marcados.

Ten en cuenta que ahí es donde se almacena la mayor cuota de grasa y hay que tener disciplina para poder planificar y llevar a cabo una serie de pasos con los que pierdas esos centímetros debajo de los que se ocultan abdominales soñados.

Ahora sí, avancemos sobre el tema. Una de las ventajas de tener un abdomen o core fuerte, es que te protege de lesiones a nivel lumbar y de dolores simples que muchas veces suceden debido a que el centro del cuerpo está débil.

Para lograr esto, existe un sin número de ejercicios, de los cuales te compartimos los más efectivos. Lo ideal es que los realices una rutina de 4 series, alternando repeticiones de 30 segundos con unos 10 segundos de descanso.

PLANCHAS CON EL ABDOMEN

Es ideal incluso para alguien que esté comenzando, porque solo deberá mantener la posición durante menor tiempo. Lo primero que debes hacer, es acostarte boca abajo en el suelo y apoyarte sobre tus codos y tus antebrazos. Tu espalda debe estar recta, tu abdomen contraído y tus pies debes reposar sobre sus puntas. Tan solo te resta mantener la posición durante los segundos que tu nivel de entrenamiento físico te permita. Al principio, puede que te cueste mantenerla por más de unos pocos segundos, pero conforme avances se te hará más sencillo. Con esta rutina, es importante que no encorves la espalda ni que dejes de respirar. Recuerda siempre mantener el abdomen contraído para evitar hernias o lesiones.

TIJERAS

Acostado o acostada boca arriba sobre el piso, coloca tus manos debajo de la nuca sin ejercer presión. La idea no es que la empujes hacia arriba, sino que sostengas ligeramente su peso. Ahora estira tus piernas, levántalas del suelo y comienza a levantarlas de forma alternada, primero la derecha mientras que la izquierda está despegada del suelo y viceversa. Imagina que se trata de un movimiento similar al de unas tijeras. De ahí su nombre. Recuerda mantener los músculos del cuello con la tensión necesaria para realizar el ejercicio y no empujar tu mentón hacia delante, esto para evites lesiones.

SLIDE PIKE

Este es un ejercicio de alta intensidad para el que necesitarás mucha fuerza y un par de toallas. Para cumplir con esta parte de la rutina, debes colocarte boca abajo con el cuerpo recto, los codos, antebrazos y los pies apoyados en el suelo. Previamente, debes haber acomodado cada toalla debajo de cada pie. Lo que sigue es que lleves de forma alterna cada rodilla en dirección a tu pecho, siempre conservando cada toalla debajo de cada pie. La dificultad de este ejercicio radica en que el roce hace que tengas que esforzarte mucho más que con las rutinas tradicionales.

ELEVACIONES DE RODILLAS

Acuéstate boca arriba sobre el suelo y coloca tus manos debajo de tus glúteos. Lleva tus rodillas en dirección a tu pecho y aprieta el abdomen mientras haces el movimiento. Luego, regresa a la posición inicial sin que tus talones toque el suelo, así que deberás tener las piernas extendidas con los pies elevados a unos 3 cms de la superficie de apoyo.

LEVANTAMIENTO RECTO DE PIERNAS

En este caso, el ejercicio es muy similar al número uno porque también debes estar acostado boca arriba en el suelo con las piernas estiradas y elevarlas en línea recta hasta que tu torso y ellas formen un ángulo de 90°. Cuando desciendas, los pies no debes tocar el suelo, así que deberás mantenerlos elevados unos 3 cms por encima de la superficie. Recuerda siempre tener el abdomen contraído.

PARA QUEMAR MÁS GRASA

Desde hace algún tiempo, este tipo de entrenamiento comenzó a tener gran auge. Veamos por qué. Sus siglas en español significan “ejercicios de intervalos de alta intensidad” y es una de las tendencias de moda para apoyar el entrenamiento con pesas.

Su principio básico consiste en aplicar el 100% de tu esfuerzo en ciclos que se alternan con ejercicios de menor intensidad. Si lo quieres imaginar, es como poder pisar el acelerador a fondo en ciertos tramos de la carretera para ir más rápido y gastar más combustible.

Lo que sucede en tu cuerpo cuando haces esta rutina de entrenamiento, es que el ritmo cardíaco se mantiene alto, pero hay ocasiones en que se potencia aún más, con lo que se incrementa la necesidad de oxígeno y energía, tanto durante el ejercicio como durante la recuperación.

A este fenómeno se le conoce por sus siglas en inglés como EPOC y es el detonante para que tu cuerpo se convierta en una auténtica máquina de quemar muchas más calorías de las que quemas con ejercicios de intensidad sostenida.

Resumiendo los principales beneficios de esta rutina de entrenamiento, podemos mencionarte 3 específicos:

  1. Aumentas tu metabolismo

Cuando mezclas ejercicios HIIT con ejercicios de alta intensidad, tu metabolismo se dispara y se mantiene acelerado por hasta 48 horas después de haber hecho tu rutina. Es como dejar el horno encendido incluso después de haber cocinado.

  1. Te ahorran tiempo

En una época como esta, el tiempo para ejercitarnos escasea. Tenemos que trabajar más horas de las que nunca antes habíamos trabajado, pasamos tiempo de más atascados en el tráfico y atendemos cada vez más asuntos. Eso sin contar la enorme cantidad de distractores con que contamos, por ejemplo, redes sociales.

Así que una rutina de entrenamiento HIIT puede ser lo que estás buscando porque la puedes realizar donde sea que estés, habitación de hotel incluida, montaña, playa de verano, etc.

Lo más interesante, es que una buena rutina de este tipo se puede realizar fácilmente en tan solo 30 minutos. ¿Aun así tienes excusas para no estar en forma? No lo creemos

  1. No requieres equipo para ejercitarte

El peso de tu cuerpo es más que suficiente para realizar esta rutina de entrenamiento, por lo cual, tampoco tendrás la excusa de la falta de equipo o pesas para ejercitarte.

Recuerda que la idea de estos ejercicios es que eleves tu ritmo cardíaco al máximo y los mantenga alto durante otros tramos del ejercicio. Si bien es cierto que no tendrás un aumento de masa muscular como el que logras con pesos extras, sí que te mantendrás en forma y con un metabolismo en condiciones óptimas.

Rutina de entrenamiento 
HIIT
 para hacer en cualquier lugar

Como aquí predicamos con el ejemplo, esta rutina no requiere más que tu propio peso y tus ganas de lucir un cuerpo genial. Sí, nada de pesas o máquinas. Si las tienes sería mayor el beneficio, pero si no, igualmente vas a quemar muchas calorías.

La condición es que hagas el máximo de tu esfuerzo durante 30 segundos y que luego hagas otros 30 segundos con un esfuerzo medio- alto. Si estás comenzando, puedes hacer lo máximo que tu cuerpo resista sin lesionarte o maltratarte y descansar 30 segundos para volver a cumplir el ciclo hasta finalizar cada ejercicio.

Tal como el primer ejercicio de los abdominales para la parte baja de tu núcleo, debes acostarte boca arriba y elevar las rodillas en dirección al pecho. Tus manos deben estar debajo de tus glúteos y el cuello debe estar suficientemente rígido, pero no tenso y tu abdomen debe estar contraído. Luego, llevas tus piernas hasta la posición de vuelta y repites el movimiento tantas veces como sea necesario.

Párate con los pies separados unos cuantos centímetros entre ellos. Usa como medida el anchos de tus hombros y pon tus brazos a cada lado. Ahora ponte en posición de sentadillas, desciende como si estuvieras haciendo una y salta.

Algo fundamental en esta rutina de entrenamiento es que te visualices cayendo tan suave como sea posible. Muchas personas lo hacen con violencia y aumentan su riesgo de tener lesiones.

Una imagen para que te concentres y cuides tu cuerpo a la hora de la caída, es aquella en donde te imaginas cayendo sobre cáscaras de huevo. La idea es que cuando caigas, evites romperlas.

Colócate boca abajo en el suelo, eleva tu tronco y apóyate sobre tus manos o tus codos (estos últimos si estás empezando y te cuesta hacer flexiones). Ahora realiza el movimiento clásico de flexión para acercarte al suelo sin tocarlo y volver a elevarte con fuerza.

Como en casi todos los ejercicios, es importante que mantengas tu abdomen contraído para evitar lesiones en la espalda y fortalecer tu núcleo.

Párate con los pies separados a la altura de los hombros y coloca uno ligeramente adelante del otro. Toma impulso y comienza a realizar saltos alternados pies y brazos. Mientras que tu brazo y pie izquierdo están adelante, tu pie y brazo derecho deben estar atrás.

Una vez más, recuerda caer con suavidad para evitar lesiones. Rápido no significa hecho con brusquedad. Si mantienes tu abdomen apretado, tendrás un mejor control de tu cuerpo.

Apoya tus brazos en una superficie rígida y flexiona tus rodillas en un ángulo de 90°. La idea es que formes una especie de puente con tu tronco para que puedas tener libertad de movimiento. La espalda debe estar recta para que tus glúteos queden mirando hacia el suelo.

Ahora flexiona tus brazos con los codos metidos. Esto es, lo más pegados a tus laterales como sea posible para que evites lesionarlos. Repite el movimiento concéntrandote en hacer el esfuerzo con tus tríceps. La flexión de tus rodillas solo será necesaria para acompañar el movimiento.

RUTINA DE ENTRENAMIENTO

¿QUÉ ES CROSSFIT?

Si estás buscando rutinas de entrenamiento que sean distintas a lo que comúnmente conoces, entonces el CrossFit, probablemente sea para ti. Lo de probable lo decimos porque no todos los cuerpos pueden someterse a rigores físicos tan intensos, sobre todo, aquellos que tienen alguna dolencia de por vida o alguna limitante corporal.

Dicho esto, el CrossFit es un programa de reciente data, pues fue creado en el año 1995 por Greg Glassman con la finalidad de llevar a otro nivel la condición física de sus participantes.

Su idea principal fue la de crear un entrenamiento que no estuviera amarrado exclusivamente a los movimientos mecánicos del gimnasio, sino que se adaptara a situaciones comunes de la vida más allá de una rutina. De ahí que mezclara ejercicios de fuerza con cardio y calistenia.

Lo que él buscaba, era que el cuerpo fuera sometido a movimientos funcionales y variados con mucha intensidad para ser realizados en cortos períodos de tiempo. Entre su inspiración estaba la realización de acciones como corres, subir y saltar la cuerda, los ya clásicos ejercicios de voltear neumáticos, trasladar objetos pesados y levantar pesas.

Todos estos ejercicios están organizados bajo el nombre de WOD (por sus siglas en inglés: workout of the day) o “entrenamiento del día”, diseñados para ser realizados en lapsos de 20 minutos promedio. Aunque siempre hay excepciones y niveles distintos de preparación en donde personas se dedican durante más de una hora a entrenar.

A su vez, cada uno de los WOD, tiene nombre de chicas. Sobre ellos, hablaremos más adelante. Así que un gimnasio de CrossFit, es muy común que escuches mencionar nombres de mujeres para referirse a las rutinas. Que no te tome por sorpresa, eh.

Pero hay más en cuanto a nombres curiosos, porque también están las conocidas como rutinas Hero, cuyos nombres son, precisamente, en honor a héroes que han fallecido cumpliendo su deber como soldados o personal de emergencia.

¿QUÉ ES LO QUE CARACTERIZA AL CROSSFIT?

Si algo tiene esta rutina de entrenamiento, es la variedad ejercicios y equipos para ejercitarse. Entre ellos destacan máquinas de fuerza, balones, cuerdas, cajas pliométricas, barras para dominadas y paralelas, entre otras.

Pero atención, conocer detalles como estos o ver videos de rutinas en YouTube, no es suficiente para que te aventures por tu propia cuenta con este entrenamiento. Al menos no cuando eres principiante.

Y es que debido a la energía y a la complejidad física de algunos ejercicios, lo mejor será que no te pases de autodidacta y que busques la ayuda de un entrenador profesional. Créenos, una lesión te puede salir muy cara y puede hacer más lento tu progreso.

Una vez que contactes a tu entrenador, el preparará una rutina de entrenamiento adecuada a tu nivel y se encargará de velar porque aprendas los movimientos necesarios para cuidar tu cuerpo durante los ejercicios y porque no te excedas con el peso o las repeticiones.

Al principio de esta sección fuimos enfáticos y te dijimos que este tipo de entrenamiento no es para todos. Mantenemos lo dicho. Sin embargo, con la debida supervisión profesional, más de uno podrá ejercitarse con rutinas adecuadas para su condición de salud o minusvalía, en caso de que la posea.

BENEFICIOS DEL CROSSFIT QUE SE SIENTEN Y SE VEN

Como la variedad de ejercicios es tan amplia, esta rutina de entrenamiento tiene la ventaja de que hace más fuerte tu cuerpo, le da potencia y equilibrio, le crea mayor resistencia y, por supuesto, quema grasa y acelera el metabolismo.

A nivel psicológico y emocional, como cualquier otro ejercicio de mediana y alta intensidad, libera endorfinas que son las hormonas generadoras de los estados de felicidad. Además, el hecho de tener un cuerpo trabajado, hace que tu autoestima sea más alta.

Ni hablar de resultados a nivel de la función sexual, porque cuando te ejercitas de esta manera, tu vitalidad aumenta y eso, se nota a la hora del sexo.

Ten en cuenta que este entrenamiento no es solo una actividad para ir al gimnasio, sino que muchas fuerzas de seguridad lo aplican y exigen a su personal como parte de sus rutinas para tener una mejor condición física.

Por supuesto, aparte de todo esto que mencionamos, hay un beneficio extra. Y es la posibilidad de socializar con otras personas. Es común que a la hora de hacer máquinas o pesas la posibilidad de entablar contacto con los demás no sea tan alta.

De alguna forma, cada uno va a lo suyo. Pero el CrossFit genera la sana competencia y la cooperación entre sus practicantes. Por eso es común que hagas unos cuantos buenos amigos con principios y valores similares a los tuyos. Solo imagínate conocer personas a quienes también les interese cuidarse y tener una gran condición física.

ASPECTOS NO TAN POSITIVOS QUE DEBES CONOCER ACERCA DEL CROSSFIT

No nos guardamos nada porque queremos que tomes la decisión más acertada posible. Así que cuando te hablamos sobre rutinas de entrenamiento, te mencionamos todo, incluso aquello que no parece ser tan bueno.

Comencemos por decir que el CrossFit suele ser un poco más caro que otros tipos de entrenamiento. Pero maticemos la cuestión. Para poder llevar a cabo tus rutinas, necesitas equipo especializado y eso, tiene un valor.

También mencionamos que no es la forma más sencilla que hay para ejercitarse. Sí, es cierto que casi todos pueden hacerlo, pero al principio, será un tanto más difícil que con otros entrenamientos. Aquí aplica aquella máxima deportiva, no pain, no gain. Va a doler porque va a doler.

Otro punto que debes conocer, es la disponibilidad programada para hacer CrossFit, así que debes apegarte a un horario para poder cumplir con tu rutina. Nada de ir cuando yo quiera. Por supuesto, debido a su popularidad, cada vez hay más horarios disponibles. Eso también hay que decirlo.

Por último, debes invertir un buen tiempo en calentamiento y el tiempo de recuperación es mayor. Hay quienes logran ejercitarse a diario, pero esto no es para todo el mundo porque la práctica del CrossFit requiere mucho esfuerzo y lo mejor es que evites lesiones.

RUTINAS DE ENTRENAMIENTO PARA ACABAR CON LA CELULITIS, ¿EXISTEN REALMENTE?

Este es un punto álgido, sobre todo, en las mujeres. Así que muchos entrenamientos proponen rutinas para reducir y eliminar la celulitis. Si bien el ejercicio ayuda ─y mucho─, tenemos que decir que no existe un trabajo específico para eliminar los famosos hoyuelos de la piel.

La celulitis está determinada en gran medida por dos elementos fundamentales, el primero de ellos es la genética. Quieras o no, las mujeres tienen mayor tendencia a tenerla, mayoritariamente en los muslos, caderas y glúteos. El segundo, la dieta.

Por más ejercicio que hagas, muchas veces tendrás uno que otro hoyuelo. De ese modo, el trabajo para tener una piel tan lisa como sea posible, irá dirigido a cuidar tu alimentación, la cual debe ser baja en grasas y carbohidratos, sobre todo los refinados.

En todo caso, a la hora de crear una rutina de entrenamiento para este caso, lo ideal es una combinación de ejercicios de fuerza combinados con aeróbicos, esto para que crees músculo y este ocupe el lugar de la grasa.

Un workout ideal para evitar o combatir la celulitis, incluye estocadas con mancuernas, sentadillas con peso y step-ups, todos ellos realizados al menos dos veces por semana.

Rutinas de entrenamiento en casa vs. Rutinas de entrenamiento en el gimnasio

Tenemos años hablando sobre las ventajas de ejercitarse en casa y sobre lo que significa entrenar en un gimnasio. Seamos honestos. Si pudiéramos hacer muchas más cosas en nuestro hogar, más de uno estaría feliz celebrando el hecho de poder pasar más tiempo con su familia o de tener que pasar menos horas caminando, conduciendo, en el metro, etc., para poder llegar a su destino.

El problema que surge cuando intentamos valorar las dos opciones del título, radica en que las diferencias son sustanciales y en que la elección que hagamos tendrá como trasfondo algo más que la rutina en sí.

Si apelamos a la objetividad, el gimnasio ofrece un sinnúmero de opciones muy distintas a las que podemos tener en casa. Eso a menos que tengamos toda una serie de equipos que son muy costosos y que casi nadie se puede dar el lujo de colocar dentro sus sagrados y escasos metros cuadrados de superficie.

Pero no siempre es un tema de equipos, sino de saber cómo y de estar motivado para cumplir con un entrenamiento de calidad.

Es cierto que cada vez hay más formas de hacer ejercicio de calidad en casa. Para muestra una cantidad abismal de videos en Youtube de los más diversos entrenadores a nivel mundial. Como en todo, los hay buenos y los hay mediocres.

También hay entrenadores que ofrecen sesiones personales de entrenamiento vía alguna plataforma de videollamada. Imagínate hasta donde hemos avanzado con la tecnología.

Sin embargo, hay quienes creen que por mucha voluntad y por mucha filosofía hágalo usted mismo que corra por sus venas, no es posible alcanzar una intensidad adecuada con las rutinas diseñadas para el hogar. Esto es cierto, a medias.

A veces necesitamos menos de lo que creemos para tener un cuerpo marcado y un estado de salud óptimo. Y claro, esto no sucede por arte de magia. Hace falta tener buenas cuotas de disciplina.

A continuación vamos a profundizar en las diferencias esenciales de hacer ejercicio en cualquiera de estos dos ambientes que proponemos

 

El tiempo es el recurso más valioso

Repetimos con frecuencia frases como: “ojalá el día tuviera más horas”, pero la realidad es que eso no luce viable, al menos por ahora. Así que no tiene caso pedirlo. Lo que corresponde es una gestión adecuada del tiempo, de las mismas 24 horas que tiene todo el mundo.

Y aquí es donde cuenta la decisión que tomes porque un gimnasio no suele estar abierto 24/7. Así que si debes entrenar y el gimnasio  está cerrado, entonces la casa es un lugar adecuado  para ejercitarte si la sabes utilizar.

Por otra parte, la mayoría de gimnasios, al menos los más conocidos, están casi siempre llenos, con lo cual se hace más difícil disponer de las máquinas o de los implementos necesarios para cumplir con tu rutina.

Al menos en este apartado, gana la casa, porque hasta el hecho de trasladarte consume tiempo valioso que, por estos días, escasea.

Suena exagerado, pero hay personas que no hacen su rutina si no tienen alguien cercano que los motive o guíe durante los ejercicios. Aquí gana el gimnasio, porque por mucha tecnología que tengas en casa y mucho video de Youtube, un entrenador personal es algo destacable.

Si tienes poca experiencia, es importante que cuides tu cuerpo de lesiones de novatos que luego te van a hacer invertir un tiempo considerable en recuperación.

Por supuesto, todo tiene su pro y su contra, porque si tu rutina depende de un entrenador a tu lado, entonces cuando no esté disponible, dejarás de entrenar

Nuestro consejo es que busques un equilibrio y que aprendas los ejercicios básicos para casos en que debas entrenar por tu propia cuenta. Como en todo inicio, la guía del comienzo es fundamental, pero luego puedes ir relajándola hasta alcanzar un cierto grado de autonomía.

EN CASA ME EJERCITO, PERO NO SUDO IGUAL

Esta es otra de las exageraciones comunes en las que caemos cuando buscamos diferenciar lo que es hacer una rutina de entrenamiento en casa de lo que hacerla en el gimnasio.

La forma en que realizas tus ejercicios es determinante para que cumplas tus objetivos. Por eso, la intensidad está directamente relacionada con la motivación que tengas. Si en realidad deseas alcanzar o mantener un estado físico óptimo, entonces cualquier lugar será bueno para hacer tu rutina.

Nota que párrafos atrás hablamos sobre rutinas de entrenamiento como el HIIT, que requieren de poco o nulo equipo y con las que logras resultados impresionantes. Aquí aplica la famosa frase: “querer es poder”. Si quieres gastar calorías y tener una excelente forma física, entonces puedes.

COMPROMÉTETE CON RUTINA DE ENTRENAMIENTO Y EL LUGAR DONDE LAS DESARROLLARÁS

Antes que elegir cualquiera de las rutinas más conocidas y practicadas, es importante que fijes tu propósito. Pero no lo hagas por tu cuenta. Desde aquí te recomendamos que te asesores con una persona preparada que pueda ayudarte a fijar parámetros sanos.

Muchos comienzan a ejercitarse sin tener en cuenta su condición actual y pretenden lograr avances en poco tiempo. Entonces, como esto no es lo que sucede, terminan desistiendo de su intención de ejercitarse.

Ya sea que quieras probar con rutinas HIIT, CrossFit, en casa o en el gimnasio, la precaución debe ser lo primero para que evites lesiones. Recuerda que lo más importante, es tu bienestar. Y sin eso, no es posible lograr un gran cuerpo.

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